28 noviembre, 2008

Thinking in the Rain

Finalmente llegó el descanso. Las gotitas de lluvia en el cemento del patio son la prueba fiel de que el calor va a darnos tregua. Al menos por un rato.

No hay nada que me guste más que el olor de la presentación de una buena tormenta. Ese olor a ozono, según Mamá, que parece desprenderse del pasto que mi Hermano olvidó cortar. Y acá estoy, sentada en el escalón que invita al jardín, con los ojos cerrados, y llenando mis pulmones del "olor a lluvia". Bautizando mi libretita rosada, y escuchando Discipline of Rain.

Es inevitable pensar, en estos momentos. Pensar en pasado, y en futuro. No en presente, porque cuando intento pensar en él, siento que ya se fue.. que ya forma parte de lo que pasó.
Es inevitable volver a los tiempos donde las responsabilidades eran menores, donde las satisfacciones eran mayores, y donde la lluvia era simples gotas que caían del cielo y nos permitían salir -a mis hermanos y a mí- con los paraguas colorinches a chapotear en los charquitos que se forman en el patio.
Es prácticamente imposible no sentirme así: ni lo suficientemente triste como para llorar, ni lo suficientemente contenta como para reír. Ni nostálgica, ni melancólica. Ni simpática, ni malhumorada.

Me doy cuenta que todas las circunstancias memorables de mi vida tienen como trasfondo una lluvia: el primer beso con Rober, el adiós al Doc, mi último cumpleaños. Y estos últimos días estuve pidiendo a gritos una tormenta que deje mi casa sin luz por un tiempo. Para buscar velitas, y para jugar a tener miedo a la oscuridad. 
Viéndolo desde acá, sentada y con mensajes de Juan llegando a mi celular, pienso que quizás mis deseos de tormenta sean para recordarlo. Para que el día del beso también tenga su llovizna, y quede guardado entre mis recuerdos. Porque tengo esta sensación de que su pavor a las relaciones serias no nos va a permitir más que eso. Besos casuales, visitas planeadas contadas veces a la semana, pasos premeditados por las mismas calles de Buenos Aires y sin manos estrechándose.

Me pregunto cuándo será que logre convencerme de que, por más que lo intente, sus miedos no se van a ir con sólo chasquear los dedos o mover mi nariz. Me pregunto cuánto estoy dando, y bajo qué costo... porque cuando estoy bien doy cuanto tengo, y no siempre tengo retribuciones. ¿Por cuánto me ilusiono, entonces, y lo ubico en el pedestal del cual no le permito caer? ¿Por una amistad con derecho? ¿Por una relación que ni siquiera me deja en claro si puedo llamarlo a las tres de la mañana cuando los fantasmas del recuerdo vienen a jugar con mi insomnio?

Sé que mañana lo voy a ver, y probablemente Juan pregunte qué era lo que me pasaba hoy. Sé que no voy a poder responderle, y tal vez masculle un "nada, el calor". Sé que no va a creerme, pero mis evasivas van a lograr que el tema se evapore con los restos de esta lluvia que amenaza con seguir.


Ya van tres relámpagos, y ningún trueno. Tres avisos mudos, que me tienen esperando el momento de cerrar los ojos como protegiéndome del sonido. Tres resplandecientes anuncios celestiales, que indican que ésta no será noche de respuestas.

Ojalá refresque. Y ojalá llueva unos días más.
Me voy a dormir.



Truena, finalmente.



Well I’m not feeling too bad
And nothing stays the same
It’s so hard to know the discipline of rain.




13 comentarios:

¨ dijo...

la lluvia, mi querida flori, no parece tener disciplina, mas alla del evidente regodeo en ser malon. cuando juan le pregunta al demonio "di, tu, quien eres", lucifer le contesta "mi nombre es legion".

la lluvia no es unidad, es pluralidad. sobrecoge pensar en el hecho de su inescapabilidad.




(casi como una libretita rosa)

Blonda dijo...

¿¿Por qué será que la lluvia se empeña en marcar momentos y transformarlos en recuerdos imborrables??

No?
Besotes

Cherry Lips dijo...

La lluvia baña, purifica, te nutre y llena de vida. Anoche me pare debajo de la lluvia, es recomendable =)

Me gusto el blog niña, parece!

Además que amo la rana rene!

Psicologa con problemas dijo...

a mi la lluvia no me inspira, pero despes de la tormenta siemre llega la clama..

So tucumana y estoy esperando la lluvia como al mesias!! ARDE tucuman!!

saludos

TucuMALA

Mery Swanson dijo...

Lluvia al finnnnn... divino tesoro...
Has sido nominada en mi blog, pasá a buscar tu premio cuando quieras... besosss!!!

Miranda dijo...

Hola, me gusta tu blog.
Te invito a que conozcas el mío.
Un beso

Flori dijo...

¨: como dice Pete, es difícil conocer la disciplina de la lluvia.. probablemente porque, como usted dice, no tenga una.
Besos.


Blonda: me pregunto lo mismo.. En cuanto me responda, te aviso. Besos amiga =)


Cherry: muchas gracias por pasar. Me hubiera puesto bajo la lluvia, pero se me impedía escribir.. y estaba inspirada jeje.
(Te agregué al Reader =P )
Besos

Flori dijo...

Psico: ¡Bienvenida! Yo estoy esperando la calma.. espero llegue pronto. Soplo fuerte así te llega un poco de agua.. después me avisás.
Besos fresquitos.


Mery: ¡siiii! Ví el premio, muchas gracias.
Para Blonda (que también me nominó) y para vos, prometo que cuando termine de rendir paso a buscarlo. ¡Lo prometo!
Besos =)


Miranda: muchas gracias por pasar, y bienvenida. Ahora me doy una vueltita por el tuyo.
Besos Miranda

Claudia dijo...

me gusta cómo escribís, me transmitiste melancolía, añoranzas. Escribías como si fueras atemporal, remebranzas de la niñez de mezclaban con los besos y un dejo de tristeza por ese amor trunco que miedos extranjeros ahogaron y de cuando en cuando resurgen para llenar algún momento de esa amistad con derechos... aaaaaaaaaaaa que bonito!!!
me encanto!

Veronica dijo...

flori ..me pasa lo mismo con el olor de cuando se esta por venir una tormenta...hoy le decia a manu...mira hay olor de lluvia !! olor a que ? me dice manu...jajjaja

besos gracias por el comment el chanchi se puso happy.

Flori dijo...

Claudia: muchas muchas gracias. En estos días de cielo gris y poco sol, me hace bien leer eso.
Besos Clau =)


Vero: jaja, ustedes las mamás tienen esa tendencia a encontrar olores inusuales. ¡Me alegra que se haya puesto contento!
Besotes para los dos..

James Bounce dijo...

renací, la lluvia me levanto el animo de la semana agitada. Es cierto se puede sentir el olor a lluvia y es muy rico. Y ademas después de la lluvia todos los aromas se intensifican.

Flori dijo...

welcome back, James...