04 octubre, 2009

Nancy

Se llamaba Nancy y no había sido sencillo encontrarla, a pesar de contar con su dirección anotada en un papelito minúsculo con letra de hombre. Una galería de la avenida Santa Fé. Un negocio de ropa, como tantos otros. Y Nancy.

Apenas entré, pregunté por ella. Y como si se tratase de una vieja amiga que hacía siglos no veía, extendió sus brazos en un abrazo raro pero confortable. 
Sos igual a tu hermano, repetía mientras me llevaba detrás del mostrador.

Hablaba fuerte y tan rápido que parecía no detenerse a respirar. En menos de lo que tardé en bajar los estrechos peldaños de la escalera caracol que daba al sótano ya me había contado de su jefa que podía aparecerse en cualquier momento, de sus hijas, y de su proximidad al abuelazgo con tan sólo cuarenta y pocos años. 

Dejó sentado en más de una ocasión que lo suyo era mera interpretación. Que era un nexo entre ellas y yo, como una traductora sin certificado universitario (porque para esas cosas no existen academias ni títulos). Que hacía de ese don un pasatiempo.

Juntó algunas sillas alrededor de una mesa y me dio instrucciones que, de los nervios, no obedecí. Barajó. Cortó. Volvió a barajar. Esparció las cartas en forma de abanico, y me pidió que eligiera una. Una solita. Y dála vuelta.

Temblé. Como tiemblo cuando estoy nerviosa o asustada. 

Escogí una carta. La separé del arco iris de papel, y la dí vuelta. Ahí quedó, sola sobre la mesa, acusándome con su dibujo inentendible.
Nancy me miró y se sonrió.

-Estás enamorada.

Y temblé, de nuevo, porque mis sospechas se habían confirmado y la curiosidad saldado.


Era la primera vez que me enamoraba de verdad. Y aquella sería la primera vez que me romperían el corazón, de verdad.

15 comentarios:

Petite dijo...

Es precioso lo que has escrito...

Qué doloroso llega a ser cuando te rompen el corazón y has amado con todo tu ser...

Un beso enorme.
Petite.C

domesticada dijo...

es raro, pero necesitamos que otro nos lo diga para darnos cuenta. Igual yo no me animo a que me tiren las cartas, es como ese miedo a tener qe compartir por obligación lo qe tengo adentro, porqe una carta le dice a ese alguien qe sabe leerla lo qe yo no quiero decir. y porqe? si yo no lo quiero decir. putos todos (?) cuestion qué, estás enamorada... felicitaciones.. o mis condolencias? supongo que depende del día!

y como me bloqueas la otra entrada y no la puedo comentar te lo pongo acá:
No hay quien cante esas canciones que nadie quiere escuchar, y quedas con confesiones que después suelen ahogar ♪
(me sorprendio MUCHO cordera con este cd, me encanta casi todo)

Maqui dijo...

oia amiga...

si te contara lo q vino despues...

Diego dijo...

Ah, l'amour, l'amour...
Pero así se crece, si uno sabe abrir el alma.

Emiliana dijo...

..tirarse las cartas,
siempre quise pero nunca me animé..
es raro.
Y sobre todo si es que te dicen cosas que vos no aceptas.

saludos!
te sigo

Flori dijo...

Petite: es doloroso, sí. Pero necesario para crecer.
Besote =)


domesticada: ni condolencias ni felicitaciones. Pasó hace tiempo, ya.
Y concuerdo con lo de Cordera. Yo no apostaba nada por ese cd; ahora no dejo de escucharlo.


Maqui: pucha, quiero saber. Charlemos, porfis.


Diego: exacto. Comon tu tapel? (Ponéle onda que es lo único que se decir en francés. ¿Escribir? Demasiado complicado ;) )


Emiliana: gracias por seguirme. Y en cuanto a las cartas, te sorprenden. Pero la vida perdería su gracia si te cuentan de antemano lo que va a suceder.
Besos =)

Belle danseuse dijo...

Quiero formar parte del "club de los que nos enganchamos con alguien que vive a más de veinte kilómetros de tu hogar"

Me gustó lo que leí por acá. El misterio que ocultan las cartas del tarot y la verdad de la milanesa con respecto al amor.


Un saludo extraña.

Sherezade dijo...

Cuando "otro" verbaliza esas palabras q nosotros conocemos tan adentro, no se pq nos quedamos des_armados.

El júbilo cede su lugar a la melancolía cuando el q lo provoca se llevó en los bolsillos tus alegrías.

Princesas, sos un amor, sigamos creyendo en los atardeceres tibios observando el verdor y las flores q igual y a pesar de los dolores nos atrapan.

besos con_sentidos!!!
muac muac muac ñ_ñ

~ Olivia ~ dijo...

Confirmar algo que tenías enterrado en el corazón...
Qué mejor poder decir "me enamoré! sentí las maripossas en la panza, y no era por el empacho de chocolates que me di llorando con la novela de la tarde... NO, me enamoré..." y pensar que a pesar de todo, ése amor es una partecita de la Flori tan dulce que sos hoy...

Felicitacioones entonces por poder poseer la capacidad de amar.

Julia dijo...

Yo no creo en las brujas, pero que las hay, las hay.

El amor y el desamor sirven de experiencia y de aprendizaje. A veces es inevitable que te rompan el corazón, pero lo bueno es que después sana.

Besos

Flori dijo...

Belle danseuse: bienvenida. Y más que obvio que formás parte del club.
Muchas gracias por las cosas lindas que escribiste. Te mando otro saludito, stranger ^^


Shere: quedamos desarmados, sorprendidos, atónitos. Todo a la vez.
Que tengas un hermoso fin de semana. Beso grande =)


Oli: jajaja, ¡el empacho de chocolates! Eran mariposas en serio, no comestibles. Vos sabrás bien cómo se sienten.
Besos


Julia: ajaaam, así es. Todo pasa por alguna razón, incluso los amores que se transforman en desamores.
Beso Juls =)

El Dc Felipe y YO dijo...

Yo recuerdo mal o la "bruja" te habia advertido de la ruptura???

Si recorde mal es porq no ejecitar la memoria hace que a uno se le atrofie ;)

Ahhh y con respecto a lo de los monstruos del post pasado, no los hay invencibles vos claramente lo decis

Y yo sin saber luchar...
el dia que aprendas, facilemente los vas a derrotar!!!!

Flori dijo...

Recordás mal. Y la memoria no se atrofia, a lo sumo lo hará el cerebro.

Voy a llamar a Mike para que me enseñe un par de golpes. Muejeje. (Que se agarre, ahí, esos monstruitos)

Anita Pidre dijo...

Es precioso... te tengo que felicitar por este blog, es genial.
Un beso

=Jota= dijo...

qué lindo escribís, floris

;)